Poco a poco. O no tan poco a poco. Desde la plandemia, que sirvió para dar un empujón a los planes de las élites, el dinero físico ha ido en declive.
Nos decían que pagáramos con tarjeta, que dando billetes y monedas nos íbamos a contagiar. Desde entonces han cerrado muchas sucursales y cajeros automáticos, obligando a usar cada vez más las tarjetas de débito, crédito, el pago electrónico.
Ahora nos hablan del deterioro de los billetes, de la falsificación de los mismos y ya han puesto fecha para ir acabando con el dinero físico.
Más control aún sobre la población. La posibilidad de dejarte sin dinero o imponerte cómo, cuándo, cuánto y en qué puedes gastar tu dinero. Que ya tampoco será tuyo. (Recuerda el lema globalista "no tendrás nada y serás feliz").
Estarás más controlado. Ni tu dinero será tuyo. Y tendrás que ser feliz por decreto.
Se va acercando a aquello que nos decía San Juan en el Apocalipsis, que nadie pueda comprar ni vender si no tiene la marca de la Bestia... (aprox., de memoria). Las señales, para el que quiera verlas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario